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Book: Cuarentena
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Elegir es aniquilar al yo que podríamos ser

En Cuarentena, Greg Egan escribe una frase inquietante. Ser humano significa aniquilar a las personas que podríamos haber sido. Cada elección cierra caminos. Cuando decidimos estudiar una carrera, vivir en una ciudad o compartir la vida con alguien, otras versiones posibles de nosotros desaparecen.
La idea puede sonar triste. Sin embargo, también encierra una verdad liberadora. No podemos vivir todas las vidas a la vez. Por eso, elegir no es una pérdida absoluta, sino la forma de dar forma a una vida concreta. Sin renuncias, no habría identidad.
Aceptar que elegir implica aniquilar a otro yo
Muchas personas sufren por los caminos no tomados. Imaginan cómo habría sido aquella carrera o aquella relación. Además, las redes sociales muestran constantemente vidas alternativas que parecen mejores. En consecuencia, resulta fácil sentir que siempre falta algo.
Una manera sana de afrontarlo es honrar al yo que no fue. Reconoce qué valores representaba esa opción, como libertad, aventura o seguridad. Después, busca formas de integrar esos valores en tu vida actual. Por ejemplo, alguien que no viajó de joven puede planificar experiencias nuevas hoy.
También conviene recordar que las decisiones rara vez son definitivas. Muchas puertas se pueden volver a abrir, aunque de forma diferente. Así, la vida sigue ofreciendo nuevas versiones posibles de nosotros mismos.
En resumen, Egan nos recuerda el precio de elegir. Pero ese precio es también la condición para vivir con sentido. Elegir bien, y aceptar la renuncia, nos permite construir una vida propia.
Además, cada etapa de la vida ofrece nuevas posibilidades. Lo que no fue posible a los veinte años puede serlo a los cuarenta, aunque de otra forma. Por lo tanto, en lugar de lamentar lo perdido, conviene preguntarse qué nuevos caminos se abren hoy. Así, la renuncia del pasado se transforma en impulso para el presente.


